La conclusión del matrimonio en una lengua distinta del árabe
¿Ha de ser en árabe la fórmula de oferta y aceptación, y difiere la norma entre quien sabe árabe y quien no?
El matrimonio se concluye en lengua distinta del árabe sin restricción, sepa o no árabe quien contrata, con tal de que las palabras empleadas expresen el sentido del matrimonio de modo directo o alusivo.
El matrimonio es válido en lengua distinta del árabe para quien no la domina, e igualmente para quien sí, con tal de que las palabras expresen con precisión el sentido de casar y dar en matrimonio; el árabe sigue siendo preferible.
El matrimonio es válido en lengua distinta del árabe aunque quien contrata sepa árabe, pues lo que cuenta es el sentido, con tal de que cada uno de los contratantes y los testigos entienda las palabras del otro.
Quien sabe árabe debe contratar en él con el término de casar o de dar en matrimonio, y su contrato no es válido en otra lengua mientras pueda. Si no puede, su matrimonio es válido en su propia lengua con lo que exprese el sentido de esos dos términos.